Las mañanas en las que me he despertado pensando que ya es muy tarde, muy tarde para seguir pensando. El deber de lo que debo hacer ya no alcanza para hacer lo que debo hacer. Y el agua que se muestra esquiva entre las nubes brota entre mis poros y me vuelve un ente líquido que flota y se deja llevar por la corriente sin medir las consecuencias de lo que pueda sobrevenir. ¿Pero qué más hay además de transitar por un caudal infinito de ideas y sueños fragmentados que se asoman cuando buscamos olvidar? Autor: Enrique Jorquera Santiago, Chile (2021)
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