[Cuento] El lobo de Lanalhue

Por Henry Estrada Beltrán

–¿Has visto a Carlita? – preguntó a una ballena un angustiado lobo marino, Jorge.

–No la he visto, pero después de las grandes olas y el movimiento de las placas subterráneas, muchos de los vecinos se han ido – contestó la ballena. Jorge escuchó con dolor y continuó su búsqueda.

–¡Carlita! ¡Carlita! ¿dónde estás? – gritaba el lobito mientras sus lágrimas de desesperación nublaban sus grandes ojos cafés.

Así pasaron los días, que se transformaron en semanas.
Un día, el viejo Juan, un experimentado lobo con conocimientos de la ciencia y la tierra, habló con Jorgito.

– Mi abuelita me contó sobre un maremoto de hace 50 años atrás, y varios lobos fueron arrastrados hacia el río. Puede que tu madre esté ahí – Le dijo. Sin pensarlo dos veces, el joven lobo inició la más grande y osada travesía en la búsqueda de Carlita.

Al llegar a la desembocadura de aquel río del que le contó don Juan, supo que las condiciones de las corrientes, temperatura y salinidad eran adversas, pero el amor todo lo puede y comenzó su travesía río arriba.

En un momento de flaqueza, hambre y cansancio pensó en regresar, pero a lo lejos le pareció escuchar unos gritos, al voltear se alegró de ver que el viejo Juan junto con el tío Raúl se habían unido a la búsqueda. Al juntarse los tres, sus corazones se llenaron de gozo y juntos continuaron la expedición.

Tras 7 días de navegación, llegaron a una enorme masa de agua, en algún momento pensaron que el río acabaría en algo más pequeño, pero nunca imaginaron llegar a un gran lago como el Lanalhue.

Así pasaron las horas, días y años, en la búsqueda de Carlita, en ocasiones se asustaban por las lanchas de los turistas que trataban de sacarlos, a veces lograban librarse y otras no, así fue como murió el viejo Juan destrozado por la hélice de estos monstruos, gobernados por los que se autodenominan de raza superior.

La esperanza es infinita, pero la vida no, y los años pasaron la cuenta en el viejo Raúl. – Sé que algún día encontrarás a tu mamá – esas fueron sus últimas palabras.

Aun se puede ver al viejo Jorge, recorriendo las aguas del gran lago Lanalhue, el verdadero maestre del lago de las almas en pena.

____________

Esta historia es un extracto del libro “Un libro con ballenas”, del escritor chileno Henry Estrada Beltrán, obra publicada recientemente en noviembre de 2023.

Sobre el autor:
Henry Estrada Beltrán es ingeniero civil industrial, docente y escritor chileno. Es autor del libro Antología de cuentos costeros, entre los cerros y el mar, Comunicarse de corazón a corazón, una colección de breves mensajes inspiradores, Historias que no son historias, Más historias que no son historias, Communicating from heart to heart: A collection of short inspirational messages, Intrépidos Navegantes, La ciudad de los Dones, Cuentos y anticuentos, Nuestro camino, Caleta de Cuentos, Descuentos, y Un libro con ballenas.

Publicación anterior

El Camino de los Ángeles de John Fante

Publicación siguiente

Primera Feria del Libro Cañete 2023

Más reciente en esta categoría

[POEMA] EPITAFIO

No quiero que nadie me recuerde protegido en tibiezas, en la comodidad que brindan los privilegios,…

[CUENTO] BOGO MARU

—Majestades, Altezas Reales, señoras y señores, dejo este podio al padre Aidan Murphy, Marutai Popola, ganador…

[POEMA] MOMENTO

Momento de atmosfera voluble, cielo perdido en lluvia El sillón aguarda el descanso del mero ocio…