Un día antojadizo de septiembre caerán los volantines sobre el tejado, descorcharemos vino una y otra vez, mi perro perseguirá unas palomas cafés y una brisa inefable recorrerá la casa. Habrán risas que parecerán eternas y el verde follaje de los pinos recibirán los cálidos rayos de la estrella más grande que conocemos. La música no será un eco distante y habrán invitados prestos para el baile. Un día de septiembre volverá todo lo que quedó detenido en el tiempo incluso esta febril manera de extrañarte. Autor: Miguel Vásquez Chile, 2021
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