Mi papá me contó sobre Fidel

Por Mauricio Aravena

Me encantaría llevarte a conocer la Cuba de Fidel. Yo no la conozco pero sueño algún día poder hacer ese viaje y llevarte conmigo. Así la sorpresa de verla por primera vez la tendríamos los dos. ¿Te imaginas? Abriríamos los ojos como huevo frito.

Cuando me dijo esa frase yo tenía 11 años y recuerdo que soltó el manubrio por un instante para abrir las dos manos y ejemplificarme qué tan grandes serían nuestros ojos al ver la isla por primera vez. Íbamos camino a la casa después de que me pasara a buscar al colegio. En ese entonces, llevaba poco tiempo manejando su taxi, por lo que decidió junto con mi mamá no pagar más por el transporte escolar.

Yo no sabía ni menos entendía de lo que me hablaba. Sólo tenía la idea de que Fidel era militar y fumaba puro, que Cuba era un país, una isla, que vivía de otra forma pero era incapaz de describirla. Pero era justamente eso lo que me llamaba la atención, que mi papá quisiera conocer una isla donde el presidente, líder, fuese un militar. Cuando desde que tengo memoria la imagen de los militares me causaba terror. Eso sí lo sabía con claridad. ¿Y por qué te gustaría conocerla, papá? Ese Fidel es un militar y a ti te cargan los militares. No te entiendo. Me animé a preguntarle, a lo que él no demoró en responder: Es que es otro tipo de militar. No como el Pinocho que persiguió y mató personas. Fidel ama su país, ama a su gente y les da cosas para que vivan felices como una buena salud, buena educación y un lugar donde vivir. Y eso hace que Cuba sea un país muy distinto a los demás y también al nuestro.

Ocurre que en Cuba no hay lo que ves acá. Ni Mcdonalds, ni Coca Cola, menos hay comics de Batman. Las personas de allá no necesitan esas cosas porque sus preocupaciones son otras. Y conocerla sería muy parecido a lo que ocurre en esa película que te gusta, del auto volador que viaja por el tiempo, ¿cómo se llama? Volver al Futuro, le respondo. A Volver al Futuro, sería como lo mismo. Conocer Cuba sería como viajar en el tiempo, a los años 50 ó 60, donde hay de esos autos grandes en las calles y las personas no viven apuradas.

¿Pero Fidel es un dictador como lo fue Pinochet? No como Pinocho, me refuta, no tiene nada que ver. Pero es un dictador, tienes razón, porque no permite que las personas voten como acá o se expresen libremente. Es difícil de explicar y entender si lo vemos como chilenos, pero para la gran mayoría de los cubanos no lo es. Les agradecen que los haya liberado de un presidente que fue un tirano, como lo fue Pinocho por tantos años. Ahora también hay personas que no están contentas con Fidel y eso es normal que pase.

¿Y los cubanos son felices viviendo como en los años 50? Cuando le pregunté estalló en una risa cómplice, que con una mano me acarició el mentón para luego responderme: Algunos dicen que sí y por eso que me gustaría que la conociéramos. Que viéramos con nuestros propios ojos si son felices o no. Que te hagas tu propia idea sobre Cuba y así, yo también aprender como tú, si la felicidad se trata de tener una casa, una familia, hijos y morir viejito o se trata de disfrutar de las cosas simples como la música y reír. Dicen que los cubanos son buenos para reír, eso tal vez nos diga algo sobre si son felices o no.

Nunca hicimos ese viaje, tampoco alcanzamos a conocer la Cuba de Fidel. Y te cuento algo viejo, donde quieras que estés, los viajes por el tiempo pareciera ser que sólo le pertenecen a los recuerdos. Yo acabo de realizar el mío y tú ibas manejando nuestro DeLorean.

Publicación anterior

[Cuento] Repartidor de volantes 

Publicación siguiente

María Isabel Lara Millapán obtiene premio a la excelencia docente

Más reciente en esta categoría

[POEMA] EPITAFIO

No quiero que nadie me recuerde protegido en tibiezas, en la comodidad que brindan los privilegios,…

[CUENTO] BOGO MARU

—Majestades, Altezas Reales, señoras y señores, dejo este podio al padre Aidan Murphy, Marutai Popola, ganador…