Argentina

[POEMA] INSTANTE

 Este atardecer nunca será de nuevo el mismo
 Esta noche no retornará otra vez
 Este ritual del habitar será irrepetible
 Este encuentro será único y eterno
  
 Pero los dioses entre nosotros siempre volverán
  
 Caminar en el camino que siempre será distinto en su transitar es un existir
 Caminar hacia la muerte es un fluir: aprendizaje
  
 Instante, bello e irrepetible, me arrojo hacía ti
 Los encuentros pasados, los bosques andados: momento
  
 Ver nuevamente, ver en verdad
  
 Muero en cada atardecer…
 Florezco en cada otoño

Autor: Alejandro Ogando
Argentina, 2021

[POEMA] Hyle

 Primera sustancia y madera: bosque
 Primer momento, momento inicial. Instante primero, inicio primordial
 En el bosque todo nace, todo es nacimiento entre los árboles: acontecimiento
 La luz y la oscuridad se regocijan entre las hojas
  
 Los caminantes en su observar perciben la primera sustancia
 Acaece en aquel momento el enlace con los dioses
 Volvemos a ser parte de la tierra; comenzamos a crear
 Creamos a partir del creer en Natura, respetando lo sagrado: aperturidad a la muerte
  
 Hyle primordial, sigues siendo misterio entre los hombres
 Aún no entendemos la existencia, tan solo la transitamos
 Todavía buscamos un sentido a la vida, temiendo a la muerte
  
 No hay sentido, tan solo muerte, y vida que se funde en ella en un fluir sin destino
  
 Caminar por el bosque, retornar al origen, dar los primeros pasos
 Nuevamente creer en el regocijo de las hojas y el pasto, en la oscuridad de los árboles
 Caminar lejos de lo masivo, en soledad: creer para crear
  
 Hyle, bosque, sustancia, materia, madera; retomar al hogar
  
 Crear nuevos dioses, creer en los antiguos dioses: el bosque
 Dejar ir lo desnaturalizado, traer lo sagrado: habitar el misterio
  
 Tiempo de ritual
 Bosque... Te anhelo. 

Autor: Alejandro Ogando
Argentina, 2021

[POEMA] Como astillas que se clavan

Esta vez vi un espejismo,
se asomaba por las grietas
que dejaste estando quieta,
como un néctar de lo mismo.
Vi cristal pero era abismo,
deliciosas las caídas
que conducen a salidas,
aún me pierdo en ilusiones
parecidas a pasiones:
como un punto de partida.

Brillan mudas tenues luces,
son luciérnagas que caen
desde el cielo hasta que arden,
dejan huellas que son cruces.
Esos fueron los perfumes
amorosos y siniestros
que volaron como espectros
desde el fondo los veía:
hay faroles que nos guían
a las trampas del sendero.

Otra vez vi un entresueño:
bien clavadas las astillas
en el cuerpo aparecían,
ya no soy mi propio dueño.
En mi herida tu destello
de aire puro y noche larga,
aunque las que me desgarran
son las voces que a la noche
me despiertan con tu nombre,
como astillas que se clavan.

Autor: Joaquín Kopplin
Buenos Aires, Argentina (2021)